El hombre que inventó la navidad. Aprendizajes de Charles Dickens y el espíritu navideño

El hombre que inventó la navidad

Cada año los medios y la televisión nos recuerdan las grandes historias navideñas que no nos cansamos de ver. En esta oportunidad, nos complace recordar al gran novelista inglés Charles Dickens y sus logros trascendentales. Su historia personal fue lo que inspiró los relatos que impactaron en el mundo literario. El hombre que inventó la navidad nos deja inmiscuirnos en la dimensión del escritor cuando creaba uno de sus más grandes éxitos. Se observan las dificultades que atravesó y cómo consiguió plasmar una aventura de navidad que nos dio una gran lección.   

¿Quién fue Charles Dickens?

Dickens nació en 1812 en una ciudad de Inglaterra, Portsmouth. Su familia, compuesta por su padre John Dickens y su madre Elizabeth Barrow, tenía dificultades económicas incluso antes de su llegada. En consecuencia, no gozó de una formación escolar hasta cumplir los nueve años. Los problemas no dejaron de aparecer, puesto que su padre no podía controlar el dinero, gastaba más de lo que poseía y las deudas se le acumularon. Motivo que lo llevó a la cárcel. Charles pasó una parte de su infancia siendo compañía en prisión. 

Años más tarde, estaba preparado para convertirse en una de las figuras más importantes de la época victoriana. Un hecho que le tomó tiempo y esfuerzo.

Charles Dickens

Elementos personales en sus obras 

No era tarde cuando comprendió el poder de la lectura. Se dejó llevar por el arte y devoró muchos libros. Su autor predilecto fue Henry Fielding, reconocido por conceder un aporte importante al relato picaresco con su obra La historia de Tom Jones, expósito. Este género impactó de manera significativa en algunas de sus creaciones. Se caracteriza por un protagonista que habita en un sistema marcado por las injusticias. Recurre a actos deshonestos para proceder y muestra una vez más que la burguesía siempre mira por encima del hombro. 

En las historias del británico prevalece un trasfondo similar. Volviendo a su vida, está claro que tener 12 años y enfrentarse al ámbito laboral con condiciones despiadadas fue determinante. Asimismo, sus personajes deben luchar para labrar su propio camino. En el caso de él, no logró conseguir el anhelado éxito sino hasta la adultez. Después de sus primeras obras, su nombre empezó a resultar conocido. 

La influencia navideña 

El novelista, en la época de 1842, publicó La vida y aventuras de Martin Chuzzlewit cuando tuvo que hacer frente a una crisis económica y presión por parte de su equipo editorial. Aunado a eso, las circunstancias lo instaron a decidir que era el momento de hacer entrar en razón a las personas. 

Los gobernantes de Inglaterra mostraron a través de las noticias que el trabajo infantil estaba empeorando la situación. Para él fue motivo de enojo. En aquella etapa ya se había destacado como periodista, redactando artículos sobre temas políticos. Por esa confluencia de razones, llegó a considerar la escritura de un panfleto. Sin embargo, lo descartó rápidamente. Supo que el mejor método para alcanzar a la sociedad era aprovechar las inclinaciones que habían en ese tiempo, es decir, la navidad. 

Louisa Price, del Museo Charles Dickens, le comentó a BBC que: “Más allá de su pobre infancia, Dickens realmente amaba la Navidad”. En su infancia festejó la navidad y nunca dejó de creer en la magia que provoca tal evento. 

En 1843 en Inglaterra se escuchaban algunas melodías cristianas del pasado. Por su parte, el árbol temático que las casas acaudaladas de Alemania tenían hábitos de presentar. No obstante, se cree que esas manifestaciones no se hubieran quedado permanentemente, pues serían recordadas como una simple moda. El señor Scrooge, el pequeño Tim, el socio y Cratchit  lograron un cambio permanente. 

El relato Canción de Navidad se publicó el 19 de diciembre de 1843. Antes del 25 de ese mes se vendieron 6.000 copias, en año nuevo se posicionó como un rotundo éxito. “En una época del año donde es tradición entre las comunidades el contar historias de fantasmas alrededor del fuego, Dickens escribió su historia sabiendo que sería leída en voz alta” explicaba Price. En la narración, se vale de muchos sucesos ingeniosos para dar su mensaje humanista. 

La figura principal es alguien que está estancado en el afán por obtener más dinero. Mientras que no le presta atención a su familia y menosprecia todo lo que conlleva la navidad. Los fantasmas intervienen y cada uno le enseña el pasado, presente y futuro. Finalmente, Scrooge comprende que la celebración cristiana se trata de sostener un homenaje que nos hace más amables, une a los seres queridos y genera alegría. Tiene una reflexión muy marcada, no esperar a que sea tarde para encontrar el buen camino.  

El hombre que inventó la navidad

Ahora que estamos en contexto, nos interesa comentar la película. Se basó en el libro que escribió Les Standiford sobre el período que le tomó al literato producir Canción de Navidad. Fue interpretada por Dan Stevens, Christopher Plummer, Jonathan Pryce y otros. 

Primeramente, se quiso abordar varias de las vivencias del autor con mucho carisma y drama. Sin ser completamente apegados a la realidad, puesto que la narrativa histórica es conocida. Aun así, la cinta suma momentos que le pudieron dar inspiración a la sensación literaria original. La parte fascinante de la trama es cómo el protagonista tiene que lidiar con sus problemas personales y salir del bloqueo de escritor. En gran parte porque él se rehúsa a creer que el solitario Scrooge pueda modificar su manera de ser. Los personajes secundarios como el de Tara (la sirvienta), aportan bastante al desenlace que conocemos. 

Se ahonda en la ambientación de la era victoriana de una forma muy acertada. No dejan de lado la problemática que transcurría en Londres, en visiones al pasado se nota la falta de justicia que tanto predomina a nivel social. El filme se adentra y muestra el motivo de por qué el autor tenía cierto resentimiento con su progenitor. 

Podemos concluir que es una obra encantadora, donde se vuelve a exteriorizar lo significativo que tiene la Navidad. El escritor logra superar sus inseguridades y deja una huella con la filosofía del señor Scrooge. En todo este trayecto, podemos observar el aprendizaje de Dickens. Defendió las cualidades humanas, dotando a sus personajes de realidad. Alcanzando a inmortalizar que la luz se puede apoderar incluso de aquellos individuos que creemos llenos de sombras. 

Críticas

A continuación, algunas de las opiniones más relevantes sobre la cinta. 

Peter Debruge dijo en su review para Variety: «Este atractivo biopic literario revela detalles poco conocidos de la vida del autor (…) Además de ser una buena inclusión en el canon de películas navideñas, se muestra como una herramienta útil para enseñar». 

Ben Kenigsberg de The New York Times concedió: «Bien iluminada y reforzada por la enérgica y contagiosa actuación de Stevens, la película (…) es como un especial de navidad de televisión, diseñada para distraer a los niños y complacer a los padres». 

Oti Rodríguez Marchante del Diario ABC explicó: «Narra con buena ambientación de época y espíritu (…) resulta entretenida y reveladora. Se coloca en un lugar propicio para ser apreciada por toda la familia». 

El hombre que inventó la navidad exhibió que los clásicos no pasan de moda. Charles Dickens es uno de tantos genios que supo dar con el espíritu navideño de toda una nación. El efecto lo conocemos, existe una razón para ser feliz cada año en una misma fecha. ¡Felices fiestas!

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